La amenaza
Los pequeños drones FPV están cambiando la forma de combatir al permitir ataques de precisión por una fracción del coste. Son letales — y cada vez más resistentes a las contramedidas.
Raze cierra la brecha en las contramedidas.
Sensores ópticos pasivos detectan los objetivos que se aproximan.
Modelos propios de aprendizaje automático clasifican el contacto como amenaza.
La energía dirigida priva al dron de su guiado — frente a modelos por radio, guiados por fibra óptica y guiados por IA.